La cooperativa Verge Pobra de Xaló presenta en sociedad el nuevo vino moscatel Bahía de Dénia

bahia_de_deniaEs la esencia de la uva moscatel de Alejandría que se cultivó en tierras de Dénia y de la Marina Alta en época romana, aquella que se enrocó a mediados del siglo pasado con uva americana de la misma especie.






Tierras vírgenes de Alcanalí, Xaló y Llíber, todavía ajenas a la vorágine de la construcción, mantienen de forma vigorosa la producción de esos racimos de uva con la que se elabora. Los últimos avances tecnológicos y el trabajo de los enólogos le han dado el toque final.

Es el nuevo vino dulce Bahía de Dénia, la siguiente generación del caldo seco del mismo nombre que la Cooperativa Virgen Pobre de Xaló presentó hace dos años en el Centro de Desarrollo Turístico.

El resultado final es un vino aromático, con un logrado equilibrio entre acidez y azúcar natural con un toque carbónico que exalta, sin oxidar, la esencia misma del apreciado moscatel.

La nueva sede del Centro de Desarrollo Turístico de la Marina Alta, que dirige Pepe Vidal, acogió ayer la presentación de este vino de mesa, ideal para combinar con foies, quesos, aperitivos e incluso con los postres.

El vicepresidente de la cooperativa abrió el fuego para trasladar al auditorio el esfuerzo realizado para revalorizar el moscatel que con tanto esmero se cultiva en el interior de la comarca, y aseguró que este nuevo producto “es la niña de nuestros ojos, y así esperamos que la valoren los hosteleros”.

La alcaldesa, Paqui Viciano, centró su parlamento, antes de la cata, en el hecho de que los municipios del interior de la comarca, hayan escogido el nombre de Dénia para comercializar este fruto del moscatel ya que “es una forma más de hacer comarca”.

El apunte cultural lo aportó, Josep A. Gisbert, quién recordó los lazos que ha mantenido la comarca con la uva moscatel desde época romana hasta hoy. Gisbgert deseó que Xaló o Llíber protejan esos paisajes de viñas y que conserven “ese mágico pacto con la naturaleza”.

 

 

Javier Carceller