Bahía de Dénia La fragancia del Mare Nostrum

La uva Moscatel se cultiva a lo largo de toda ribera del Mediterráneo por el dulzor de su fruta y su fragancia floral inconfundible, por eso es la que más gusta a las abejas. Sus uvas se comen en fresco y la elaboración de pasas llegó a ser una importante industria en la comarca de La Marina Alta, en la costa de Alicante, actividad que conoció su mayor esplendor entre los siglos XVIII y XIX, cuando eran exportadas a toda Europa y América. En algunas casas de campo se pueden encontrar los riu rau, ingenios dondese guardaban por la noche los cañizos sobre los que se extndían al sol los racimos de Moscatel de Alejandría, o Romano. Desde antiguo se hicieron en estas tierras pasas de la mejor calidad, hasta que comezaron a ser por las de otras procedencias, de mejor coste de producción, hechas con tecnología que desecaba las bayas de forma artificial y por varietales apirenas, sin semillas. Con esta uva mítica se hacen vinos dulces de fama internacional que llevan el nombre de la varietal, como los moscateles de Málaga, Alicante, Valencia, Navarra, Setúbal o Frontignan.



La Cooperativa Virgen Pobre (BodegasXaló) elabora en Xaló las uvas de su municipio junto a las cosechas de los términos de Llíber, Benissa y Alcalalí. Trabajan con las castas tintas Giró (Garnacha), Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Syrah, pero donde está su verdadera riqueza es en los vinos de Moscatel, tanto en los dulces naturales como en los secos, en las mistelas y en los espumosos.

Uno de los vinos más prestigiosos de esta bodega es el Vall de Xaló, un blanco joven seco, de color pajizo e intenso, aroma frutal, cítrico y floral. En boca es ligero, sedoso, sabroso y fresco, con final amargoso.

La fragancia del Mare Nostrum - Bahía de Dénia, de color oro pálido, aroma intenso varietal, cítricos, azahar y rosas. Con un paladar muy fresco, untuoso, sabroso, ligeramente dulce, abocado, con 9 gramos de azúcar residual que equilibran la acidez y su característico amargor final.

Unos vinos perfectos para tomar muy fríos en el aperitivo, con entrantes de pescados y mariscos; y sorprententes acompañando un bocadillo de sobrasada y miel pasadas brevemente por la sartén.

 

 

Levante - El mercantil valenciano
Luis Moreno Buj
22 de Septiembre de 2011